liberia

Roberto Correa Wilson*

Cuando se habla o se escribe sobre Liberia se asocia exclusivamente a un país que surgió con la llegada a África de los esclavos que habían obtenido su libertad tras la abolición de la esclavitud en Estados Unidos.

Pero los primeros habitantes de lo que sería esta nación ubicada en la parte occidental del continente, entre la República de Guinea, Costa de Marfil, Sierra Leona y el océano Atlántico, fueron tribus ecuatoriales que posteriormente se mezclaron con otros pueblos africanos.

De esa mezcla diversos grupos tribales como los mandingas, gissis, golas, kweis, kru, entre los más importantes, que se localizaban en la zona del litoral, donde se concentran los mayores grupos poblacionales, y en menor grado en áreas más alejadas. Esas etnias hablan más de 30 lenguas autóctonas aunque el idioma oficial es el inglés.

Los navegantes portugueses fueron los primeros europeos en arribar a las costas de la que actualmente es Liberia en el siglo XV. Con ellos los grupos originarios sostuvieron los contactos iniciales con hombres procedentes de otro continente.

Más tarde llegaron normandos, genoveses y catalanes. Portugal mantuvo el monopolio comercial hasta 1515. Este comercio se basaba en intercambios que se realizaba con las poblaciones asentadas próximas a las zonas del litoral.

A partir de 1515 el país fue invadido por británicos, franceses y holandeses. Ya por esa época el comercio de esclavos comenzaba su auge. Fue iniciado por los portugueses hacia su colonia de Brasil y seguido por traficantes de esas naciones europeas.

Entre los años 1700 y 1850 miles de africanos fueron arrancados de lo que es la actual Liberia y de otras áreas de la región, y llevados a diversas zonas del continente americano y el Caribe para trabajar en el sistema esclavista en plantaciones agrícolas y minas.

En 1834 la Corona británica decretó la prohibición de la trata de esclavos en todas sus colonias. En Gran Bretaña tenía lugar la Revolución Industrial, y para Londres no era conveniente el régimen esclavista, que le había proporcionado en el pasado abundantes beneficios.

En las colonias la norma británica fue recibida a disgusto por los dueños de plantaciones que se habían enriquecido con la explotación del trabajo esclavo. Muchos manumitidos comenzaron a trabajar con su familia en sus propias parcelas.

Los traficantes también pretendían continuar con la trata, a tal punto que Londres creó en su colonia de Sierra Leona una base naval para perseguir a los violadores de la decisión de la Corona.

En 2000 persistia el estado de guerra civil en Libéria, país con uno de los más altos índices de desnutrición
En 2000 persistia el estado de guerra civil en Libéria, país con uno de los más altos índices de desnutrición

Estados Unidos y África

En 1861 con el pretexto de la abolición de la esclavitud estalló en Estados Unidos la llamada Guerra de Secesión (1861-1865), por la que los estados del sur intentaron separarse de los del norte.

En ese país la abolición de la esclavitud generó numerosos problemas sociales y la burguesía terrateniente del sur decidió enviar al continente africano a los esclavos que habían obtenido su libertad.

Varias organizaciones de Estados Unidos propiciaron la emigración de africanos manumitidos hacia el territorio que más tarde constituiría Liberia. En su mayoría habían sido liberados en 1800 por el Congreso de Virginia, y según testimonios  escritos de la época considerados como “individuos perjudiciales y peligrosos” para la sociedad.

Esos hombres y mujeres llamados “perjudiciales y peligrosos” habían contribuido con su trabajo esclavo a llenar las arcas de los recalcitrantes dueños de plantaciones de algodón y otros cultivos.

Las organizaciones sureñas hicieron un primer intento de asentamiento en Sierra Leona en 1820, pero fueron rechazados por el gobernador inglés.

Representantes de la American Colonization Society, una empresa que se proclamaba humanitaria, obtuvieron en 1821 en Liberia una franja de tierra de 12 mil 800 kilómetros cuadrados que compraron a jefes de tribus asentadas en ella. El contrato garantizaba la perpetuidad sobre el territorio.

Más tarde, los afronorteamericanos adquirieron otras tierras hacia el interior del país, fueron estableciendo colonias y fundaron Monrovia, capital actual, en homenaje al entonces presidente estadounidense J. Monroe.

La independencia

En julio de 1847 se celebró en Monrovia un congreso de los afroamericanos agrupados en distintos conglomerados que acordó proclamar la independencia y designar presidente a Joseph J. Roberts quien había sido desde 1841 gobernador de Liberia, se adoptó una constitución y una bandera similares a la norteamericana.

En 1865 y 1910 se firmaron acuerdos territoriales con Gran Bretaña y Francia respectivamente, para fijar los actuales límites de la república africana más antigua. En 1824 se adoptó una legislación aprobada por el gobierno de Estados Unidos mediante la cual el país recibió oficialmente el nombre de Liberia.

Toda la organización estatal se mantuvo ajena a la población nativa que prácticamente había sido desconocida. Esa marginación derivaría en graves consecuencias políticas y sociales en los años venideros, y en general, en buena parte del siglo XX.

De todas formas, Liberia ha quedado en la historia de África como la primera nación del sur del Sahara en convertirse en un Estado independiente.

* Prensa Latina de La Habana para Diálogos do Sul