Documento interno del gobierno de Washington, filtrado por el Wikileaks, comprueba como EUA entrenaron a agentes judiciales brasileros, entre ellos Sérgio Moro. El documento, de 2009, pide para instalar entrenamiento profundo en Curitiba. ¿Algo a sospechar con la actualidad?

André Augusto*

MoroEl Wikileaks reveló el informe enviado al Departamento de Estado de EUA sobre el seminario de cooperación, realizado en octubre de 2009, con la presencia de selectos miembros de la Policía Federal, del Judicial, Ministerio Público y autoridades estadounidenses, en Rio de Janeiro. El Wikileaks es un sitio especializado en filtrar documentos internos del gobierno de EUA.

El seminario titulado “Proyecto Puente: construyendo puentes para aplicación de la ley en Brasil”, en que se trataba de consolidar entrenamiento bilateral sobre aplicación de las leyes y habilidades prácticas de contra terrorismo. Fiscales y jueces federales de los 26 estados brasileros participaron del entrenamiento, además de 50 policías federales de todo el país. La delegación criolla era la mayor entre los participantes que contaba con gente de México, Costa Rica, Panamá, Argentina, Uruguay y Paraguay.

El memorándum revela el “gran entusiasmo” con que los fiscales y jueces federales brasileros se disiparon de los temores que el termino “contraterrorismo” despierta en amplios sectores – una repetición del nuevo discurso con que George W. Bush buscaba revestir el derecho inalienable del imperialismo estadounidense como “policía del mundo”, después del derrumbe del Muro de Berlín y el fin de la Guerra Fría con la restauración del capitalismo en la ex Unión Soviética, y que fundamentó intervenciones militares en todo el Medio Oriente en la década del 2000 y la reaccionaria intervención estadounidense para frenar las primaveras árabes de 2011.

Se ve perfectamente la intimidad con que la casta jurídica brasileña trata los términos del jefe imperial.

En medio del informe para el Departamento de Estado, entra nada menos que el relato de Sergio Moro, que discurre sobre los “cinco puntos más comunes en torno del lavado de dinero en Brasil”. Sin pormenorizar la exposición de Moro, el informe muestra que hubo acalorados debates en que el equipo yanqui de entrenamiento, enseñan a los brasileros y extranjeros los secretos de la “investigación y punición en los casos de lavado de dinero, inclusive la cooperación formal e informal entre los países, confisco de bienes, métodos para lograr pruebas, negociación de delaciones, uso del examen como herramienta, y sugerencias de cómo lidiar con organizaciones no gubernamentales (ONGs) de quien se sospecha que son utilizadas para financiar ilícitos”.

En la parte de los “Resultados”, el informe enfatiza la armonía que se establece mientras el profesor se topa con el aprendiz atento. Se puede leer que “los participantes solicitaron entrenamiento adicional sobre la colecta de evidencias, entrevistas e interrogatorios, habilidades utilizadas en los tribunales”. Ese interese subalterno se explica por el hecho de que la democracia brasilera no alcanzó aún 20 años de edad. Así, los jueces federales, fiscales y abogados se inician en el proceso democrático, no han sido entrenados en como trabajar con largos procesos judiciales (…) y se encuentran incapaces de utilizar con eficacia el nuevo código criminal que ha sido alterado completamente.

Habría que verificar la opinión de los participantes sobre esa “cordial” acusación de estupidez por parte de los jefes yanquis. Si damos crédito al informe, a los juristas y promotores brasileros poco importaba la desconsideración venida del norte desde que “consintieran en enseñar las nuevas herramientas que están ansiosos por aprender”. Dos mitades que se completan. Como decía el ruso Tchernichevsky, un fósforo es frío, así como el lado externo de la caja, pero juntos producen el fuego que calienta la humanidad. Esa es la síntesis de las relaciones entre los Estados Unidos y el Poder Judicial brasilero.

Y para completar la trama actual, en determinado trecho el informe pide para que se ministre cursos con más profundidad en los siguientes locales: Curitiba, São Paulo y Campo Grande. ¿eso, por acaso, no explica los procedimientos de la llamada “República de Curitiba? “

El informe concluye con la idea de que “el sector judicial brasilero claramente está muy interesado en la lucha contra el terrorismo, pero necesita de herramientas y entrenamiento para utilizar fuerzas con eficacia. (…) Fiscales y jueces especializados han conducido en Brasil los casos más significativos envolviendo corrupción de individuos de alto rango”. No es de admirar, durante esos últimos años, la cooperación con Estados Unidos, y mismo sin ella, se haya incrementado el conocimiento del Judicial y del Ministerio Público sobre los principales casos de corrupción en el país.

Con tal red de investigación ¿es posible creer que el Judicial y la Policía Federal nada sabían sobre el esquema en la Petrobras? ¿Será que solo lo descubrieron ahora? Parece inverosímil. La desesperación con que Moro, en los últimos días por colocar bajo sigilo a más de 300 nombres de políticos involucrados en la delación de Odebrecht, es señal de que seguramente revela miembros notables de otros poderes además del legislativo. Entonces vale la pregunta: ¿quién va investigar la PF? ¿Quién juzgará a los jueces?

La farsa de las instituciones democrática

Seguramente la responsabilidad por el fortalecimiento de la derecha y de las instituciones autoritarias del Estado capitalista caen sobre Lula, Dilma y el PT. Por otro lado, las maniobras de Sergio Moro avaladas por el Supremo Tribunal Federal, representan la preparación de un “golpe institucional” por el partido judicial, lo que se debe denunciar vehementemente.

Los jueces no son elegidos por nadie. Son escogidos por los dueños del poder. Muchos están en función de carrera llena de filtros sociales, para que esos puestos sean exclusivos de las élites. Gozan de los más altos privilegios en la “república de los ricos”, algunos de por vida. Y mantienen todo tipo de vínculos con el imperialismo y las potencias extranjeras, como comprueban documentos de estado como este que denunciamos.

Es de lamentar la posición de izquierda, como PSOL y PSTU, alienada a la superstición de que Lava Jato y Moro pueden resolver el dolo de la corrupción burguesa, o travestidos en la política de “fuera todos” y “elecciones generales”,  una verborragia que termina por representar la política del impeachment de la derecha, cuando lo necesario es unir fuerzas para exigir de las direcciones burocráticas el rompimiento de sus colaboraciones con el gobierno y que lideren una lucha en serio contra los ajustes y la impunidad.

Es preciso cuestionar todos los privilegios del Poder Judicial, exigir que cada juez se elija por voto universal y pueda ser revocable, sin los ingresos de auxilio y con los mismos salarios que un profesor. Ni el PT, que fortaleció esa institución durante su gobierno, ni la derecha reaccionaria del PMDB y del PSDB harán eso. Es necesario que la población, en un movimiento nacional contra los ajustes y la impunidad, convoque una Asamblea Constituyente Libre y Soberana que imponga esas medidas, decidiendo por la revocabilidad de todos los mandados, que todos los empleados del Estado reciban lo mismo que una maestra, y que se revientan todos los acuerdos con el capital extranjero.

Vea abajo la primera página del informe filtrado, el link con el archivo completo al final del artículo

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Ver el informe en: https://wikileaks.org/plusd/cables/09BRASILIA1282_a.html

*Original da Esquerda Diário – http://www.esquerdadiario.com.br/Wikileaks-EUA-criou-curso-para-treinar-Moro-e-juristas